El comercio atraviesa una nueva etapa de transformación impulsada por la inteligencia artificial. Así lo planteó Pablo Raviolo durante una columna dedicada a repasar la evolución del comercio electrónico en los últimos 30 años y a reflexionar sobre los desafíos que enfrentarán empresas y pymes en los próximos años.
Según explicó, el punto de partida del comercio electrónico moderno se remonta a 1994, cuando se concretó la primera compra online registrada en Estados Unidos: un CD del músico Sting. A partir de allí, la posibilidad de realizar pagos seguros por internet dio origen a una industria global que hoy mueve billones de dólares y modificó por completo la forma en que las personas compran productos y servicios.
Raviolo recordó que durante años existió una fuerte discusión entre el comercio físico y el digital. Sin embargo, el tiempo demostró que ambos canales no son excluyentes. “El cliente no piensa en canales, piensa en resolver una necesidad”, sostuvo. En ese sentido, destacó que las empresas más exitosas son aquellas que logran integrar la experiencia online con la presencial, ofreciendo alternativas como la compra por internet con retiro en tienda o la entrega a domicilio mediante plataformas de logística.
El especialista también señaló que la próxima gran revolución será el denominado “comercio agéntico”, impulsado por agentes de inteligencia artificial capaces de buscar productos, comparar precios, analizar opiniones de otros usuarios y hasta concretar compras de manera automática. Frente a este escenario, explicó que las empresas deberán dejar de enfocarse únicamente en el SEO —la optimización para buscadores— y comenzar a trabajar en el GEO, una estrategia orientada a que las inteligencias artificiales reconozcan y recomienden sus productos. “Antes competíamos por tener la mejor ubicación en una calle; hoy competimos por tener la mejor ubicación en la mente de los algoritmos”, concluyó.