En una entrevista concedida a Rafaela Noticias TV, el abogado Javier Prono analizó las principales características de la quiebra y el concurso preventivo, dos procesos judiciales que suelen adquirir relevancia cuando empresas o personas atraviesan dificultades económicas. El especialista remarcó que, aunque ambas figuras pertenecen al derecho concursal, tienen objetivos muy diferentes.
Prono explicó que la quiebra implica la liquidación obligatoria de los bienes del deudor para distribuir el producido entre los acreedores, mientras que el concurso preventivo procura justamente evitar ese desenlace.
"La finalidad del concurso preventivo es que el deudor pueda sanear su patrimonio y presentar una propuesta de pago a sus acreedores. Busca evitar la liquidación de los bienes y darle una salida a una situación de insolvencia", señaló.
El abogado precisó que estos procesos no alcanzan únicamente a empresas, sino también a personas físicas, profesionales, cooperativas, mutuales y distintos tipos de sociedades comerciales. Además, explicó que el abogado puede intervenir tanto representando al deudor como a cualquiera de los acreedores que participen del proceso.
Otro de los aspectos abordados fue la verificación de créditos, trámite indispensable para que un acreedor pueda ser reconocido dentro de un concurso o una quiebra.
"Nadie es acreedor dentro del proceso hasta que verifica su crédito. El síndico analiza la documentación presentada y luego es el juez quien decide si ese crédito es admitido o rechazado", indicó.
Respecto del concurso preventivo, Prono sostuvo que no debe interpretarse como un fracaso empresarial, sino como una herramienta legal destinada a reorganizar una situación financiera compleja.
"El concurso no es algo negativo. Es la única herramienta que ofrece la ley para sanear un patrimonio que atraviesa una situación de insolvencia", afirmó.
En cambio, explicó que en la quiebra no existe una propuesta de pago, sino que los bienes son vendidos para repartir el dinero entre los acreedores según el orden de privilegios establecido por la legislación, donde los créditos laborales tienen prioridad sobre los comunes.
Durante la entrevista también se refirió al funcionamiento de las subastas judiciales, señalando que los bienes suelen venderse a valores inferiores a los de mercado debido al propio mecanismo de puja pública y bajo el control del síndico y del juez.
Finalmente, Prono detalló que en estos procesos intervienen tres actores fundamentales: el deudor, el síndico y el juez. Además, aclaró que los concursos y las quiebras son independientes de las causas penales que eventualmente puedan existir.
"Son procesos autónomos. Una cosa es el proceso penal y otra muy distinta el concurso o la quiebra, que pertenecen al ámbito civil y comercial", concluyó.