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Contigiani: ¿Por qué no cede la inflación tal como el Gobierno se propuso?

El Gobierno Nacional ha expresado en numerosas oportunidades que reducir la inflación es uno de sus principales objetivos. Sin embargo, y pese a todos sus declamados esfuerzos, nada parece conseguirse. ¿Por qué no cede la inflación tal como el Gobierno se propuso? Durante la campaña electoral Mauricio Macri expresaba públicamente a todo el que lo quisiera escuchar, que bajar la inflación era una cosa simple y que él lo resolvería con rapidez. ¿Ignorancia? ¿Superficialidad? ¿Mentira electoralista, por sugerencia de Durán Barba?
Digamos al respecto, que más allá de la intencionalidad política, en el entorno del Presidente hay un diagnóstico de la inflación que no comparte, ni la mayor parte de la doctrina económica, ni el más elemental sentido común. Como se sabe, los principales asesores de Mauricio Macri han expresado desde siempre que la principal y casi “única” causa de la inflación en la Argentina es el exceso de emisión monetaria.  

El diagnóstico es muy funcional a los intereses de cualquier gobierno ideológicamente liberal. El argumento anterior plantea que el exceso de emisión se explica por un abultado déficit fiscal, de tal manera que la mejor manera de resolverlo es reduciendo el gasto público. Se supone que en eso están por estos días.

Ahora bien. La mayor parte de la literatura económica que se estudia en las Universidades de todo el Mundo expresa que la inflación no responde a una sola causa sino a un conjunto de factores. Es multicausal. Uno de esos factores está ciertamente vinculado al exceso de emisión, pero no puede ser el único factor a considerar, y muchas veces, incluso, no es el factor más importante.

¿A dónde vamos con todo esto? A que en países como la Argentina la inflación está también vinculada a la presión que ejercen grupos económicos concentrados, que imponen condiciones al resto de la sociedad a través de prácticas monopólicas y oligopólicas. A estos grupos, la inflación les sirve de pantalla para sacar ventajas sobre el resto de la sociedad. En esto el discurso de Macri durante la campaña era correcto. ¡Cuándo hay inflación los pobres son los que más pierden!

¿Qué tan sincero es el Presidente entonces? ¿Qué hace el Gobierno Nacional para controlar a los grupos que remarcan sus precios sin justificación alguna? ¿Qué hace para controlar a las empresas que están anunciado aumentos en base a evidentes acuerdos de cúpula, que la legislación argentina considera ilegales a través de diversas normas vigentes desde hace décadas? (Como está ocurriendo con los combustibles, a la vista pasiva de todo el Mundo).

Nosotros también estamos preocupados por la inflación. Pero entendemos que no responde sólo al exceso de emisión. Por eso consideramos que debe aplicarse urgentemente la legislación vigente a los efectos de evitar que los grupos económicos concentrados se continúen apropiando de la renta del resto de la sociedad, aprovechando su posición dominante. 

Esa legislación que mencionamos existe desde hace años y hay dependencias del Estado encargadas de su cumplimiento. ¿Qué están haciendo por estos días esos funcionarios? ¿Acaso habrá que avisarle al Presidente que nombró en esas dependencias a ineptos o ñoquis? 

Esa legislación que mencionamos existe desde hace años y hay dependencias del Estado encargadas de su cumplimiento. ¿Qué están haciendo por estos días esos funcionarios? ¿Acaso habrá que avisarle al Presidente que nombró en esas dependencias a ineptos o ñoquis? 

LABOR PARLAMENTARIA

PROYECTO POR TARIFA DE TRANSPORTE DE GRANOS

La semana pasada el Diputado Luis Contigiani realizó una presentación en la Cámara de Diputados de la Nación para solicitarle al Gobierno Nacional el cumplimiento de las tarifas de referencia para el transporte de cargas en vehículos de gran porte de cereales y oleaginosos. Con esta iniciativa se busca encauzar un conflicto que generó en pocos días importantes perjuicios a los sectores productivos. Por un lado, el proyecto de Contigiani apeló a crear una instancia de diálogo entre las partes. Y al mismo tiempo, instar al Estado a no desentenderse de la situación, ante la evidente distorsión que existe en la actualidad entre los valores pautados y lo que efectivamente se paga.

La falta de reacción del Gobierno Nacional frente al conflicto fue muy llamativa. Tardó nueve días en advertir la magnitud del problema que se estaba generando. Mientras tanto se paralizó la exportación de granos y subproductos a la vez que más de 60 barcos quedaron varados en los puertos, sumando pérdidas millonarias en toda la cadena de valor de los principales productos de exportación de la Argentina.

Aquí el link a una de las notas periodísticas publicadas en estos días sobre el proyecto presentado por Contigiani: https://www.lacapital.com.ar/economia/transporte-granos-contigiani-pide-que-se-garantice-la-tarifa-referencia-n1553167.html

PROYECTO POR IMPORTACIÓN DE LUMINARIA LED

Otro de los proyectos presentados por Contigiani durante la última semana fue un pedido de informes al Congreso por la importación de Luces LED para alumbrado público. A partir de una denuncia periodística del diario BAE, que verificó la creación de una empresa importadora por parte del primo del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, pocos días antes de presentarse a una licitación por este tema, de la cual resultaría ganadora. Además, se dio cuenta en la misma nota, del periodista Alejandro Bercovich, del malestar de los industriales locales porque la convocatoria del Estado nacional para el recambio de luminarias “se hizo a medida de los fabricantes chinos”.

La presentación del legislador tuvo buen impacto de prensa y ayudó a instalar nuevamente la discusión por el rol del Estado ante la industria nacional y la necesidad de potenciar desde la política pública el desarrollo local.

Aquí, la nota de Rosario/12 que fue la tapa del domingo 11 de febrero, con el título “La luz mala”: https://www.pagina12.com.ar/94992-las-luces-chinas-oscurecen-a-los-fabricantes-locales

LOS DESEQUILIBRIOS QUE SE ACUMULAN Y EL RIESGO AUMENTA

El saldo del Balance Comercial de la Argentina con el resto del Mundo durante el año 2017 fue negativo. El país exportó por 58.428 millones de dólares, contra el creciente volumen de importaciones que sumaron un total de 66.899 millones de dólares. Un saldo con signo menos, de 8.471 millones de dólares. 

Se trata del Balance Comercial más negativo de la historia del país. La última vez que la Argentina tuvo un saldo en rojo en su comercio exterior fue en 1999 (en plena Convertibilidad), pero por tan sólo 2.199 millones de dólares. Sin embargo, es importante destacar que las señales preocupantes no finalizan aquí. Ocurre que un país también intercambia servicios con el resto del Mundo.

La Argentina siempre paga más servicios externos que los que cobra, pero los datos del año pasado muestran dentro de estos rubros otra cifra preocupante. En turismo, la Argentina tuvo el año pasado un déficit de aproximadamente 10.000 millones de dólares, superior al propio déficit comercial. Se trata de otro récord histórico. A lo anterior hay que sumar que un segmento de ciudadanos argentinos se dedicó a comprar dólares en el mercado, por aproximadamente 30.000 millones.

Los números del Balance Comercial y la cuenta servicios indican que estamos viviendo de prestado. Encima con una parte de la sociedad atesorando dólares debajo del colchón. ¿De dónde salen los dólares para financiar todo esto? La respuesta es fácil, de un creciente endeudamiento externo. Desgraciadamente la reflexión no es compleja: ¡Esta película ya la vimos! Y por lo tanto también sabemos como termina. Por eso tenemos que organizarnos y trabajar para modificar esta realidad, que el actual Gobierno convalida alegremente.

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