Judiciales

Condenaron a prisión perpetua a Augusto Monzón por el homicidio de Carlos Farías en la peatonal de Santa Fe

Augusto Joaquín Monzón, de 25 años, fue condenado a prisión perpetua por el homicidio de Carlos Alberto Farías, cometido en febrero de 2024 en un local comercial de la peatonal San Martín de la ciudad de Santa Fe. La pena fue impuesta este lunes por el juez Pablo Spekuljak, durante la audiencia de cesura realizada en los tribunales de la capital provincial.
La condena se produjo luego de que, el pasado 20 de octubre, un jurado popular declarara culpable a Monzón por el delito de homicidio criminis causa. La decisión fue tomada por unanimidad por los 12 integrantes del tribunal, en coincidencia con lo solicitado por la Fiscalía. El fiscal Estanislao Giavedoni, de la Unidad Fiscal Especial de Homicidios, estuvo a cargo de la investigación y representó al Ministerio Público de la Acusación durante el juicio.
Durante la audiencia de cesura, la defensa realizó distintos planteos de inconstitucionalidad que fueron rechazados por el magistrado. Entre ellos, cuestionó la aplicación de la prisión perpetua y la constitucionalidad de los artículos 14 del Código Penal y 56 bis de la Ley de Ejecución Penal. El juez Spekuljak no hizo lugar a ninguno de los pedidos.
El crimen ocurrió en un local de la peatonal
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el homicidio ocurrió el miércoles 21 de febrero de 2024, alrededor de las 13:30, en un comercio de venta de indumentaria ubicado en San Martín al 2600. Farías, quien se dedicaba informalmente al intercambio de moneda extranjera, había sido convocado por Monzón para encontrarse en ese lugar.
Una vez dentro del establecimiento, el condenado lo atacó con golpes en el rostro y la cabeza utilizando un objeto contundente, con la intención de matarlo y apoderarse del dinero que llevaba consigo. La víctima murió en el lugar y el agresor escondió el cuerpo en el depósito ubicado en la parte trasera del inmueble, donde lo cubrió con bolsas que contenían prendas de vestir.
Además, según expuso el fiscal Giavedoni, Monzón limpió los rastros de sangre que habían quedado tanto en el salón de ventas como en el pasillo que conducía al depósito, con el objetivo de procurar su impunidad. Finalmente, sustrajo el teléfono celular de Farías y una suma estimada de entre 15.000 y 20.000 dólares.

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fiscal Estanislao Giavedoni
Pelusa Farías arbolito

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