El juicio oral y público por la muerte de Diego Román, el niño de 12 años encontrado sin vida en un predio rural de la ciudad de Recreo, comenzó formalmente en los tribunales provinciales. La Fiscalía modificó la hipótesis inicial del caso basándose en nuevos informes médicos y periciales desarrollados durante el proceso de investigación.
Los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria acusaron formalmente a un matrimonio compuesto por un hombre de iniciales I.M.R. y una mujer de iniciales N.E.V. Ambos llegaron a la instancia de debate bajo la atribución del delito de homicidio con dolo eventual, al ser sindicados como los propietarios y responsables de la custodia de una jauría de diez perros.
Las revelaciones de los informes forenses
Los exámenes complementarios incorporados a la causa judicial determinaron que el cuerpo de la víctima presentaba numerosas heridas cortopunzantes y desgarros compatibles con mordeduras. Según las conclusiones de los peritos que intervinieron en la última autopsia, el deceso de la criatura se produjo por un cuadro severo de desangramiento debido a las lesiones recibidas.
La defensa del matrimonio imputado, encabezada por el abogado Néstor Pereyra, sostiene la inocencia de sus representados y afirma que los animales secuestrados no guardan relación con el hecho. El debate continuará durante las próximas jornadas con la declaración de testigos, médicos forenses y personal policial de la Policía de Investigaciones (PDI).