Una mujer de 43 años que días atrás había sido víctima de un ataque a balazos contra su vivienda de barrio Monseñor Zaspe, volvió a ser blanco de un violento episodio durante la madrugada de este sábado, cuando desconocidos dispararon contra el hotel donde se encontraba alojada en barrio Juan de Garay.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:15 en el Hotel Garay, ubicado en calle Palmieri al 700. Según la información a la que accedió RAFAELA NOTICIAS, un llamado al 911 alertó sobre detonaciones de arma de fuego en el lugar, por lo que personal policial acudió de inmediato.
Al arribar, los efectivos entrevistaron a la mujer de 43 años, quien manifestó que una motocicleta de 110 centímetros cúbicos con dos ocupantes pasó frente al establecimiento y efectuó varios disparos.
Los proyectiles impactaron contra un automóvil Honda City color gris que se encontraba estacionado en el lugar y también alcanzaron distintas partes del hotel. Afortunadamente, no se reportaron personas heridas.
Según testigos los dos agresores estaban vestidos de negro y con cascos colocados, quienes tras efectuar los disparos escaparon por calle Palmieri en dirección sur.
En la escena, los uniformados hallaron 14 vainas servidas sobre la calzada y constataron impactos de bala en el vehículo dañado. Posteriormente, intervino personal de la Comisaría Segunda por cuestiones de jurisdicción, dando continuidad a las actuaciones correspondientes por parte de la Policía Científica.
Un antecedente reciente
El ataque no pasó inadvertido para los investigadores debido a que la misma mujer había sido víctima de otro episodio similar apenas una semana atrás, cuando desconocidos balearon la vivienda donde reside. Esa coincidencia fortalece la hipótesis de que ambos hechos estarían directamente relacionados y que los autores habrían logrado establecer dónde se encontraba la mujer para concretar un nuevo ataque.
Si bien oficialmente no se brindaron precisiones sobre los móviles, fuentes vinculadas a la investigación indicaron que una de las líneas de trabajo apunta a determinar si los ataques guardan relación con conflictos por territorio vinculados a la comercialización de estupefacientes.
Por el momento no hay personas identificadas ni detenidas, mientras se analizan cámaras de seguridad y otros elementos de prueba que permitan reconstruir el recorrido de los agresores y establecer si existe conexión entre ambos episodios.
La investigación continúa bajo la órbita de la Justicia, que busca determinar quiénes estuvieron detrás de los disparos y cuál fue el verdadero motivo de los ataques.