Tras la presentación del plan de contingencia ante el Concejo Municipal, el ingeniero Nicolás Asensio, secretario de Infraestructura de Rafaela, brindó detalles técnicos sobre las acciones que la ciudad está implementando para mitigar el impacto de las fuertes lluvias previstas para los próximos meses. El funcionario destacó que el objetivo principal es lograr que el agua circule lo más rápido posible para evitar anegamientos prolongados en el casco urbano.
Mantenimiento preventivo en la red de canales
Asensio explicó que se ha diseñado un cronograma intensivo de mantenimiento que abarca 18 sectores entre lagunas de retardo y canales, los cuales serán intervenidos entre los meses de agosto y septiembre.
El secretario subrayó la complejidad de estas tareas, señalando que "lo que tenemos que hacer nosotros es hacer un pliego bastante extenso con trabajos muy puntuales para todos los canales principales", debido a que las profundidades de 5 o 6 metros requieren el uso de maquinaria pesada y no simples motoguadañas.
Sectores con mayor vulnerabilidad hídrica
Al ser consultado sobre los puntos críticos de la ciudad, el ingeniero identificó a los asentamientos y las zonas más bajas como los lugares con mayor riesgo. Mencionó específicamente áreas en el norte, entre Barranquitas y Barrio Italia, así como sectores del oeste.
Según el funcionario, "Rafaela en sí no tiene zonas habilitadas para construir que sean tan vulnerables por todas las obras que se fueron haciendo", pero aclaró que los asentamientos informales se encuentran en terrenos no aptos, lo que los deja expuestos a la precariedad de las construcciones y a la recurrencia del agua.
Intervenciones locales ante obras nacionales inconclusas
Un punto de preocupación manifestado por Asensio es el estado de la Variante Rafaela en la Ruta 34, una obra nacional que quedó al 91% de su ejecución y cuya falta de terminación afecta el drenaje del sector oeste.
Ante la falta de respuestas del gobierno nacional, el municipio debió intervenir con recursos propios. "Esa obra hídrica nos perjudicó, pero bueno ya lo pudimos subsanar", afirmó el secretario, haciendo referencia a los 20 días de trabajo municipal invertidos para corregir desniveles y realizar excavaciones que permitan la salida del agua hacia el oeste de la ciudad.
El desafío crítico de las napas freáticas
Finalmente, Asensio advirtió sobre la situación del Barrio Mora, al que describió como un "combo explosivo" debido a la combinación de calles de ripio, falta de cloacas y napas situadas a menos de un metro de la superficie. Esta proximidad del agua subterránea provoca que los pozos ciegos se saturen rápidamente por vasos comunicantes y que el suelo pierda capacidad de carga.
El funcionario explicó que "al humedecerse la base, se hunden los camiones al tener mayor peso puntual por eje porque tenés la base debilitada", un fenómeno que se observa con mayor frecuencia en las zonas bajas cercanas a los canales.